Nunca fuimos del mismo grupo de amigos. Los grupos se juntan, se separan, crecen, decrecen y más cuando eres adolescente.
Nos cruzamos un día por la calle. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos. Estuvimos charlando un rato. Me presentaste a tu hija, de apenas 1 año.
Te vi felíz, como siempre, con tu sonrisa y tus ojazos, con esa mirada característica, con tu carácter conciliador, optimista, siempre abierta a los demás.
Y así te recordaré.
viernes 13 de junio de 2008
Y así te recordaré
Suscribirse a:
Entradas (Atom)