jueves 31 de enero de 2008

Visita al centro de asistencia primaria...

Llego a la planta baja. Veo cuatro puertas, y ocho personas esperando. Una de las puertas está abierta y veo que dentro están realizando extracciones de sangre.
Un hombre (vestido de calle) abre una de las puertas...

Hombre: -¿Quien falta para pincharse?
Hombre: -¡Joder! ¡Pero si hace un rato había un montón de gente!
Yo [Pienso]: -El resto de gente debe esperar para otra cosa.

Me levanto, y con el papel de la analítica en la mano...

Yo: -Yo!
Hombre: -Pasa, pasa. Siéntate aquí.

Llega una enfermera. Me pide el papel. Lo revisa. Me extrae dos muestras de sangre, y cuando acaba...

Enfermera: -¿Qué número tienes?
Yo: -¿Número?
Enfermera: -¿No te han dado un número fuera?
Yo: -Pues no, no sabía que se tuviera que pedir número.

Entendí que probablemente la gente que esperaba, lo hacía por el número. Cuando ya me iba, la enfermera con las muestras en la mano...

Enfermera: -¿Perdona, cómo te llamabas? Es que no tengo el papel.
Yo: u_U'

¡Quien sabe dónde acabarán las muestras!

martes 29 de enero de 2008

Sueño Granada

Solamente tengo un día. Lo sé. No sé por qué lo sé, pero lo sé. No tengo tiempo que perder. Tengo que ir allí. ¿Allí? ¿Adónde? No lo sé, pero al mismo tiempo lo sé. Me siento perdido. No sé dónde estoy. Ya, ya sé. Es por ahí. Siguiendo esa calle al fondo. Cuando llegue, depués del callejón, entraré en un patio. Sí, ya recuerdo. Es por ahí, seguro. Camino. Hacia allá me dirijo. No llego. Me canso. ¿Como puede ser? Miro atrás, no hay nadie. Desierto. Vuelvo la vista al frente. Estoy en el patio. Hay una fuente con agua estancada. Miro al cielo. Parpadeo ligeramente. El cielo es muy azul, casi irreal. El sol está bajo, pero brilla fuerte. Sopla una brisa fresca. Me relajo. Respiro hondo. Noto una presencia a mi lado. Pasa rápido. Lo percibo como un soplo en la nuca. Se me eriza el cuerpo, de la cabeza a los pies. Bajo la vista. Parpadeo. No hay color. Todo es gris. ¿Dónde ha ido? Le busco con la mirada. No está. Me giro. No distingo su cara. Viste una gabardina. Se aleja con paso decidido. Atraviesa el pórtico del patio. Le persigo. No consigo alcanzarle. Sin darme cuenta ya he llegado. Estoy allí. ¿Seguro? Parpadeo. De nuevo color. Sí. El día se acaba. Es la hora, es el lugar...

Visita al centro de asistencia primaria...

Me acerco al mostrador de información:
Yo: - Buenos días, venía a hacerme una analítica.
¿A qué sala tengo que ir?

Informadora: - ¿Una analítica? ¿Para cuándo?
Yo: - Para hoy. Tengo planificada una analítica para hoy, pero no se dónde se hacen.
Informadora: - Pero para hoy no va a poder ser. Tienes que venir para que te de día y hora.
Yo: - Ya, si ya tengo día y hora. [Le doy el papel donde aparecen los datos de la analítica].
Informadora: - Ahhh. ¿Entonces para cuando la quieres?
Yo: - o_O'
Informadora: - Bueno, ¿qué día te va bien?
Yo: - Que ya tengo día y hora, que la tengo hoy. ¿Me puede decir dónde tengo que ir?
Informadora: - [Se vuelve a mirar el papel]. Ahhh, ¡pues si ya tienes hora! Las analíticas se hacen en la planta baja. ¡Pero date prisa, que a las diez acaban!